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Era el último de nuestros aviones abandonados: un De Havilland Dove de 1963. Tras muchos años expuesto junto a la Terminal Picasso de 1992, hace 10 años se trasladó a los jardines del Museo.

Había llegado en 1979 al Aeropuerto, junto con otro De Havilland Dove. Su último digno servicio fue el de participar en el rodaje de varias películas para una productora de cine.

Así lucía en 1981, dos años después de su llegada al Aeropuerto de Málaga

Su restauración en 1992 fue el fruto de un largo proceso administrativo para su integración en el patrimonio histórico del Aeropuerto, incluso antes de la apertura oficial del museo al público en 2001. De hecho, haber conseguido salvar este modelo (junto al Beech E-18S) fue el detonante para la creación de este museo.

Mereció cada trámite para salvarlo, ya que este De Havilland Dove de 1963, además de su carácter histórico, tuvo entre sus honorables servicios su pertenencia a la Casa Real Marroquí, con el registro CN-MBA.

Nuestro avión con su librea de la Casa Real Marroquí

Tras su primera restauración, estuvo expuesto junto a la Terminal Picasso desde 1992 con dos distintas libreas. Pero el área ajardinada que ocupaba estaba destinada a la Terminal de pasajeros T3, abierta en 2010. Por lo que fue trasladado a los jardines del Museo.

Estas dos libreas tuvo el avión durante sus años de exposición junto a la Terminal Picasso

Pasaron 5 años sin que el Museo pudiera comenzar su restauración. Muchos visitantes, por lo general británicos, nos recordaron la relevancia del De Havilland Dove para la industria aeronáutica de su país.

El grupo T.A.P.A.S. cantando canciones británicas de los 60

Y una gran alianza con John Campbell de Shutterbugs y la asociación TAPAS se reunieron en el Museo, en una gran representación de la colonia británica residente en la Costa del Sol. En 2016 British are coming y en 2017 The Swinging sixties llenaron el Museo de una atmósfera tipicamente britanica.

Colonia británica residente en la Costa del Sol con disfraces muy British para defender la restauración
Para representar los años 60 se trajeron un grupo de bailarines sobre las alas del Convair 440

Fuimos portada en Costa del Sol News y llegamos a los oídos de la prestigiosa asociación Air Britain.

Al evento de 2016 acompañó una colecion de 25 automóviles clásicos desde los años 40

Hasta nos visitó la familia real británica

Esto supuso la consolidación del proyecto God Save the Dove, y la pretensión de restaurar el avión con los colores de una aerolínea británica de su época, al estilo de la British Eagle o British European Airways. Y reflejar así de paso la muy relevante presencia del turismo británico en la Costa del Sol.

Sin embargo, las subvenciones oficiales para su restauración no llegaban, y el óxido seguía haciendo estragos en su chapa exterior. Y pasaron tres años de espera.

Pero los Amigos del Museo ya habían demostrado su alta capacidad como restauradores en el resto de nuestra flota, estábamos preparados. Así que en verano de 2020, y en el peor momento económico posible, un grupo de amigos del museo restauradores, se lanzó un martes de verano, a subvención descubierta y fondo perdido, a iniciar el proceso de restauración del último avión que quedaba abandonado del Museo.

Primera jornada de restauración del avión

Porque lo que nunca falta en esta asociación son ganas de transformar la realidad y darle en las narices al derrotismo. En esta asociación, cuando uno se da por vencido de puro agotamiento, el de enfrente da un empujón y le levanta el ánimo.

Por primera vez en nuestro historial de restauraciones, ese proceso ha tenido un manual de procedimiento, redactado por José Damián García Jiménez, técnico de mantenimiento de aeronaves en activo, al que se le ha asignado la coordinación de la restauración exterior.

Durante el verano, la restauración fue esencialmente nocturna

Las tareas de decapado han consumido cientos de horas en estos últimos cinco meses, evitando la insolación en horas nocturnas, lo que ha permitido además que el decapante haga un mayor efecto.

La escuela Cabin Crew ha sido un oportuno mecenas, ya que nos ha donado el material de pintura necesario para dejarlo con los colores de la aerolínea británica.

Otras tareas han sido la retirada del entelado de alerones y timón de cola, ya en mal estado después de 20 años.

Y la reposición de planchas de aluminio en zonas de corrosión.

A Antonio Hinojosa, por su éxito previo en la restauración interior del Beech E-18S se le ha nombrado responsable de su restauración interior, que comenzó en noviembre de 2020.

Primera jornada en el acondicionamiento interior.

Estas restauraciones suelen llevar años. Pero el equipo que la está llevando a cabo sabe que estas tareas enganchan, hasta fines de semana y noches tratando de mejorar nuestro Dove. Y hasta la fecha, en sus 16 años de historia, la asociación de Amigos del Museo ha llevado a buen fin cada uno de sus proyectos.

Enhorabuena a todos los que no se resignan, y contribuyen a la buena estrella de este Museo.

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